lunes, 13 de diciembre de 2010

Marozia de Spoleto"Papisa Juana "

Marozia de Spoleto

La siniestra historia de Marozia de Spoleto dio origen a la leyenda de la Papisa Juana, cuya existencia aun hoy muchos no cuestionan. Sin embargo, las extravagancias y los terribles actos criminales de la verdadera “papisa” sí lo fueron y con ellos se demuestra que en ocasiones la realidad supera la ficción.

En 2.000 años de historia de la Iglesia católica no es posible encontrar a una mujer que tuviera más influencia en los designios del papado que Marozia de Spoleto.
Fue amante del papa Sergio III (904-911), madre de Juan XI (931-936), abuela política de Juan XII (956-964) y hermanastra de Teodora la Joven, que era a su vez hija de Juan X (915- 928). La bella Marozia estuvo implicada en el final violento de varios papas, entre ellos Juan X, e hizo y deshizo a su antojo en unos cuantos pontificados, entre ellos los de León VI (928- 929) y Esteban VII (929-931). Los brevísimos papados de ambos, que desaparecieron sospechosamente de forma nunca aclarada, dejaron libre el camino para la llegada al trono de San Pedro de su propio hijo apenas cumplidos los 20 años. Era uno de los sueños de Marozia dentro de un calculado plan de permanencia de su familia en la cúpula del Vaticano.

Su poder fue semejante a su capacidad de corrupción, intriga e inmoralidad y ni tan siquiera en tiempos de los Borgia el papado alcanzó tanto escándalo. Fueron los años conocidos como “pornocracia”, aunque muchos historiadores de la Iglesia, que tratan de olvidar lo peor de su larga historia, prefieran hablar de Edad del Hierro. Faltó poco para que la gran Marozia convirtiera el papado en monarquía hereditaria, aunque el nombramiento de los pontífices, que se impuso por designación directa y no de manera colegiada, puso en sus manos la facultad de designar, secuestrar, encarcelar o destituir –que de todo hubo– a los papas de gran parte del siglo X. La sucesión de los pontífices fue tan vertiginosa que en la vida de Marozia (de una longevidad que algunos sitúan en los 90 años) pueden contarse casi 20, además de algún que otro antipapa, con períodos reinantes que a veces no llegaban al mes.


Trío de arpías

Marozia pertenecía a la poderosa familia de los Teofilato, aunque obtuvo su influencia como consecuencia de sus tres matrimonios sucesivos con Alberico I, Guido de Toscana y Hugo de Provenza. Su padre, que oficiaba en Roma como cabeza del Senado, estaba casado con Teodora, mujer ambiciosa que había tenido una hija de su relación con el papa Juan X. Esta, que era conocida como Teodora la Joven, fue la hermanastra de Marozia. Logró una fama similar a la de su madre, ambiciosa e intrigante hasta extremos insospechados y llevó una vida licenciosa similar a la de la propia Marozia. Fue tal la memoria que quedó de las intrigas de estas tres mujeres que dio lugar a la leyenda de la Papisa Juana, que muchos defendieron como cierta hasta los tiempos de la Reforma luterana. Todavía hoy algunos estudiosos mantienen que la tal papisa existió realmente y que se trataba de una joven de procedencia inglesa o germana que se hacía pasar por hombre. Marozia nació, al parecer, en el año 892 –algunos adelantan la fecha a 890–, cuando era papa el polémico y denostado Formoso. Educada desde niña en un ambiente palaciego y muy ligado a la vida eclesial romana, siempre estuvo bajo la tutela de Teodora. El papa Sergio III, que la había visto crecer, se encaprichó de ella al cumplir los 15 años, cuando él tenía ya 45. El más conocido historiador de ese período, Liutprando de Cremona, en su crónica Antopodosis, llama a Marozia “meretriz impúdica” y otros historiadores como Flodoardo o Juan Diácono son unánimes al afirmar que mantuvo durante varios años relaciones adúlteras con el papa Sergio III, con quien tuvo un hijo, el futuro papa Juan XI. Aunque algunos cronistas de la época no mencionan la paternidad, era vox pópuli en Roma que el hijo de Marozia era fruto de su amancebamiento con el belicoso e impío pontífice. La rapidez con que se sucedían los papas –muchos de ellos morían asesinados o eran repudiados– y la confusión entre los terrenos espiritual y político hace difícil distinguir entre la leyenda y la realidad. Algunos papas, por ejemplo, llegaron a anular decretos o nombramientos de su antecesor para legislar en sentido contrario o para desposeer de privilegios o derechos adquiridos a los obispos y cardenales que no les fueran favorables. Tal fue el caso de Sergio III, que por su odio a sus inmediatamente anteriores papas (Juan IX y León V) hizo adelantar la fecha oficial de su reinado al año 898, aunque sea realmente 904. Este dato no debe inducir a equívoco en cuanto al nacimiento del hijo de Marozia y Sergio III, ya que esta dio a luz al futuro Juan XI en el segundo año de su pontificado.

Cuando Teodora pensó que su hija Marozia ya había sacado todo el beneficio posible de su relación con el papa, creyó que había llegado la hora de que Sergio se olvidara de su bella amante y buscara otra joven entre las cortesanas que frecuentaban el palacio papal de Letrán (Roma, Italia). Teodora estaba empeñada en dar a su hija el peso político y social que ya no podía ofrecerle el pontífice. Pactó entonces el matrimonio de Marozia con Alberico I de Spoleto, uno de los hombres más poderosos e influyentes de Italia. Mientras tanto, el papa Sergio III, privado de su amante, polió su soledad involucrándose en asuntos más extravagantes y macabros. La influyente Teodora, con el poderoso Alberico por yerno, no cejó en su propósito de manejar los destinos de la Iglesia y de presionar para que sus favoritos alcanzaran el pontificado. Así ocurrió con Juan de Tosignano, el futuro Juan X, para quien, por intereses personales y de alcoba, consiguió el arzobispado de Rávena para que desde allí fuera promovido al trono de San Pedro. Fue, no obstante, un gran pontífice que logró, entre otras muchas hazañas, la expulsión de los musulmanes de la Península Itálica, pero haber sido amante de Teodora le valió la crítica y el recelo de importantes familias de Toscana y de Roma. Enfrentado con Marozia por los intentos de Alberico de hacerse con el control de Roma –propósito que no llegó a buen término por la prematura muerte en batalla del propio Alberico–, seguía siendo protegido por Teodora. Marozia nunca perdonó al papa y amante de su madre que la obligara a contemplar el cadáver apuñalado sin piedad y brutalmente deformado de su esposo Alberico, así que cuando Teodora murió, en 928, utilizó toda su influencia para ir contra el pontífice a quien tanto había ayudado la difunta en su carrera eclesiástica. Abatido y falto de los apoyos que lo habían mantenido al frente de la Iglesia, fue encerrado en una oscura mazmorra, donde apareció estrangulado por indicación, según se dijo, de la propia Marozia.


En busca del papa perfecto


Cuando quedó viuda por primera vez, Marozia apenas había cumplido 26 años. Su hijo mayor tenía ya 17 y se acercaba a la edad en la que podría acceder al papado. Era el gran sueño de Marozia y, al parecer, tuvo prisa en acabar con algunos pontificados para dar paso al advenimiento de quien sería Juan XI, fruto de su relación con Sergio III. Muchos son los historiadores que pasan por esos dos períodos papales como si realmente hubieran sido de puro trámite y sin que se posea dato alguno sobre la causa de su sospechosa desaparición. Todo indica que Marozia solventó a su manera la situación para que su hijo –declarada la silla vacante– pudiera ser el nuevo papa. La todavía joven Marozia se casó en segundas nupcias, en 925, con Guido de Toscana, pero el matrimonio fue breve. Gracias a su segunda viudedad Marozia pudo sumar al gran patrimonio heredado de Alberico la fortuna de su segundo marido, Guido. Era ya no solo una persona influyente, con un hijo al frente del papado, sino una de las mujeres que habían acumulado más poder y capacidad para intervenir en los acontecimientos decisivos de su tiempo. Disfrutó de los honores del Senado, del que formó parte, y en buena medida fue dueña de los destinos de Spoleto, Toscana y Provenza. Tan solo quedaba por cumplir su sueño de convertirse en reina de Italia y ser coronada emperatriz de Occidente. Los maridos no le duraban mucho a Marozia y, tras el fallecimiento de Guido, se casó con un hermanastro de este, Hugo, rey de Provenza, en 932. Aunque este estaba casado, no fue difícil obtener la nulidad. No está muy claro cómo consiguió Marozia liberarse de su marido ni Hugo de su legítima mujer, pero ambos lograron vencer todos los obstáculos para ser libres y unir sus ambiciones. Nada impedía ya que Marozia pudiera ser emperatriz y extender sus dominios a la Francia arlesiana. El propio papa disculpó a los contrayentes de todos los impedimentos canónicos y él mismo celebró, en 932, con pompa y solemnidad, la boda de su madre con Hugo.

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Misterios del cerebro: Sinestesia, ¿Afección neurológica o don excepcional?

Misterios del cerebro: Sinestesia, ¿Afección neurológica o don excepcional?

Escuchar olores, ver sonidos... La sinestesia es un extraordinario fenómeno que se consideraba una señal inequívoca de esquizofrenia o un don sobrenatural en el pasado. Sin embargo, las investigaciones recientes apuntan en otra dirección. ¿Qué clase de capacidad es? ¿De qué forma influye en la vida de quienes la experimentan?

“Experimenté sinestesia durante un viaje con ácido. Podía sentir el sabor del vinagre en los ojos. Tuve problemas para explicarlo, pero era un sabor tan real como si lo estuviera paladeando con la lengua”. Este testimonio no difiere en esencia de otros aportados por personas que también han tomado LSD o mescalina, aunque muchas de ellas, en vez de paladear sabores con los ojos, evocan colores con el sonido de la música o con los olores. Sin embargo, hay personas que no necesitan encontrarse bajo el efecto de drogas como las citadas para experimentar sensaciones similares: simplemente les pasa, no hacen nada para que les suceda. Ven colores cuando comen ciertos alimentos, cuando escuchan notas musicales, cuando tienen orgasmos o cuando tocan algo, entre otras sensaciones raras y desconocidas por la mayoría de la gente. Se trata de sujetos que son sinestésicos de forma natural, es decir, están afectados de sinestesia, del griego syn, “junto”, y aisthesis, “sensación”. Hasta hace solo unas décadas se consideraba algo anómalo y se sabía poco al respecto. Según comenta Oliver Sacks, “hace veinte años, la sinestesia –unión automática de dos o más sentidos– era considerada por los científicos (y eso cuando se la tenía en cuenta) una curiosidad rara. Ahora debemos valorarla como una parte esencial y fascinante de la experiencia humana”. Efectivamente, los sinestésicos viven en una realidad diferente donde los sentidos funcionan de otra manera. ¿En qué se distinguen de los demás? ¿Por qué ellos ven o sienten cosas que no percibe todo el mundo?



¿Rasgo evolutivo?

Desde el punto de vista neurológico, la sinestesia se caracteriza por un elevado número de conexiones entre dos zonas de la corteza sensorial del cerebro, de modo que al menos dos sentidos resultan inseparables. En 1880 Sir Francis Galton publicó en la revista Nature un artículo sobre este fenómeno, aunque la repercusión del mismo fue escasa. Los que aseguraban ver auras, olores y sonidos, o bien oler la música o saborear formas, eran considerados dementes. Quizá por ello muchos preferían silenciar sus experiencias, mientras que otros muy dotados simplemente canalizaban sus habilidades por la vía del arte a sabiendas de que eran diferentes del resto de los mortales. En la actualidad, la ciencia ha avanzado mucho en este campo, en gran medida gracias al impulso de científicos que son sinestésicos y han podido investigar partiendo de sus propias percepciones. Para estos científicos, lo importante ahora no es constatar la existencia de un fenómeno que está definitivamente establecido, sino las implicaciones que tiene para comprender la organización y las funciones del cerebro humano: “Hace unos cuatro años, nosotros y otros investigadores empezamos a desvelar los procesos cerebrales implicados en la sinestesia. En el camino también descubrimos nuevas pistas para algunos de los aspectos más misteriosos de la mente humana, como el nacimiento del pensamiento abstracto, las metáforas y quizás incluso el lenguaje”, explicaron los neurólogos Vilayanur S. Ramachandran y Edward M. Hubbard en un trascendente artículo publicado en el Scientific American en 2005.

Desde entonces estos y otros muchos neurólogos no han dejado de hacer nuevas aportaciones. Tras varias décadas de trabajo, Richard Cytowic y David Eagleman han conseguido atraer de la comunidad de neurocientíficos por el fenómeno. El trabajo de Cytowic, en concreto, ha cambiado la forma en la que los especialistas estudiaban el funcionamiento del cerebro y, según apunta Sacks, su reciente libro El miércoles es azul índigo: descubriendo el cerebro de la sinestesia (2009) es una guía imprescindible para todo aquel interesado en cómo percibimos el mundo. En el momento de escribir estas líneas dicho libro no está publicado todavía en español. En 1989 este pionero en los estudios neurofisiológicos en sujetos sinestésicos publicó un primer texto fundamental –Sinestesia: una unión de los sentidos–. El trabajo de Cytowic también fue el primero en predecir algo que los avances en los registros electrofisiológicos y la tomografía por emisión de positrones han permitido confirmar: la activación simultánea o coactivación de dos o más zonas sensoriales de la corteza cerebral en los sinestésicos. En 1993, con su libro El hombre que paladeaba las formas, Cytowic ayudó a legitimar la sinestesia como una afección neurológica y confirmó que existe un componente genético. No en vano su último libro ha sido prologado por el sinestésico Dimitri Nabokov, hijo del conocido escritor Vladímir Nabokov, que también lo era.

Sin embargo, no se han desvelado todavía todas las incógnitas. El hecho de que sea algo heredado no significa que no pueda desarrollarse. Los experimentos efectuados por el investigador sinestésico Julian Asher y su equipo de la Universidad de Oxford (Reino Unido) han mostrado que probablemente ambas cosas son posibles: tomaron muestras genéticas de 121 individuos que padecían sinestesia auditivo-visual y comprobaron la existencia de cuatro zonas cromosómicas con variaciones genéticas relacionadas con la alteración. Sin embargo, la confirmación de una predisposición genética para el desarrollo de la sinestesia no excluye la posibilidad de que la gente normal pueda desarrollarla con un entrenamiento adecuado. Experimentos con hipnosis llevados a cabo por Roi Cohen Kadosh y sus colegas del Imperial College de Londres han mostrado que la hipnosis permite reactivar las conexiones que podrían haber sido suprimidas por el cerebro en los sujetos que no son sinestésicos. Por su parte, Julia Simner, de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), ha conseguido confirmar que la sinestesia no siempre es el resultado de conexiones neurales fijadas antes del nacimiento. Estudió a 616 niños normales de entre seis y siete años de edad y, tras un año de entrenamiento, ocho de ellos se convirtieron en sinestésicos del tipo grafema-color. Estos niños fueron asociando gradualmente letras con colores y, al final de dicho período, mostraron que la habilidad se desarrollaba con el tiempo. El hecho de que los genes responsables de la sinestesia puedan estar también presentes en los no sinestésicos tiene muchas implicaciones. ¿Deberíamos enseñar a los niños normales a desarrollar capacidades sinestésicas? ¿Supondría eso un obstáculo o se trata por el contrario de un rasgo favorable? Richard Cytowic ha discutido ampliamente sobre el propósito evolutivo de la sinestesia y llegado a plantear hasta qué punto esta es un producto adaptativo de la selección natural o una especie de spandrel, es decir, un producto derivado de la adaptación. Al parecer, la estrecha relación entre sinestesia y creatividad sugiere que se trata de esto último.
Experiencias extraordinarias


Sin duda, los sinestésicos tienen experiencias que pueden resultar profundamente extrañas para quienes no lo son y, dado que se trata de algo que hasta poco se creía que solo afectaba a un individuo entre 2.000, muchas personas consideran que se trata de un trastorno. No obstante, según se ha apuntado antes, no parece que lo sea o, al menos, que sea necesariamente algo negativo. Para la mayoría de los afectados la sinestesia funciona como un don que enriquece su experiencia del mundo. Veamos, por ejemplo, la experiencia que aportaba Vladímir Nabokov en su autobiografía, (Habla, memoria): “Resulta inexacto decir que uno ‘sufre’ de sinestesia. La verdad es que se trata de algo que se agradece tener. Cuando era adolescente, padecí un período de depresión y una de las cosas peores que experimenté fue que todos mis colores adquirieron el tinte grisáceo del cartón mojado. Sabía que estaba mejor cuando todo recuperaba el brillo del technicolor. El único inconveniente es que, cuando alguien está hablando, es fácil distraerse con los colores de sus frases”. En relación con el talento creativo de pintores, poetas y novelistas, los estudios sobre la base neurológica de la sinestesia de Ramachandran y Hubbard han arrojado mucha luz, ya que han mostrado que la sinestesia es mucho más frecuente en gente creativa que entre la población general. Pero, tal y como ellos mismos explican, “además de clarificar por qué los artistas podrían ser propensos a experimentar sinestesia, nuestra investigación sugiere que todos tenemos alguna capacidad para ella y que este rasgo podría ser la base para la evolución de la abstracción, una habilidad en la que los humanos sobresalen”. Según apuntan los científicos, parece que los sinestésicos suelen “disfrutar” de su don más que abominar de él, pero otra cosa muy distinta es la interpretación que ellos o sus allegados hacen de la experiencia. Silvia Mombrú, madre de un sinestésico, nos cuenta una experiencia de su hijo y se interroga perpleja sobre qué pudo producirla: “Mi hijo toca el órgano eléctrico en una iglesia y el domingo pasado sintió un fuerte olor a mirra mientras ejecutaba los himnos para la congregación. Ese perfume le ha provocado un estado de felicidad y de paz muy grandes que han perdurado en él. Yo he oído algo acerca de que hay presencias espirituales que exhalan perfumes. ¿Podría ser este caso algo relacionado con eso?”.

Este testimonio hace pensar que se trata de un caso de sinestesia, pero ¿lo es? Por lo que cuenta la señora Mombrú a continuación, parece que otro miembro de la familia había experimentado un fenómeno similar con anterioridad: “Tenía un tío veterinario y cuando estaba vacunando cerdos, en medio de la porqueriza, sentía un perfume a flores que lo invadía por completo y le daba alegría. Yo no sé si eso era sinestesia, pero mi tío se sentía feliz cuando le pasaba. Parecería que hay mucho más de lo que sospechamos en cuanto a fenómenos ‘extrasensoriales’ o... no sé cómo llamarlos”. Ahora sabemos cómo llamar a estas experiencias y otras similares. Se trata de sinestesia, no le demos más vueltas. Y no se trata de ningún trastorno. El investigador sinestésico Sean A. Day se muestra muy crítico en este sentido y apunta que la “Asociación Americana de Psiquiatría reconoce que la sinestesia congénita no es un trastorno y que, por tanto, no precisa ni cura ni tratamiento. La misma postura ha sido adoptada por la Asociación Médica Americana y por diversas asociaciones de sinestesia, como la inglesa y la estadounidense, que presido, y también por las correspondientes asociaciones de sinestesia en España, Alemania, Italia, China y Rusia”. Por su parte, Jamie Ward, del departamento de Psicología del University College de Londres, ha investigado el conocido fenómeno de ver auras y ha concluido que las personas que afirman tener dicha habilidad –para muchos, un “don mágico”– es porque son sinestésicas: no es que los colores que ven sean energías invisibles que emanan de las personas, sino que estas son creadas en el cerebro del que mira. En MÁS ALLÁ nos hemos hecho eco de algunos de estos descubrimientos en varias ocasiones.



De Pitágoras a Liszt


El hecho de que el fenómeno de la sinestesia interesara en tiempos pasados a numerosos científicos, desde Aristóteles hasta Isaac Newton pasando por Pitágoras, hace pensar que quizá ellos mismos poseían esta cualidad. Sin embargo, el campo de las artes es probablemente en el que se encuentren más sinestésicos. Algunos escritores y poetas del siglo XIX recogieron en sus obras descripciones que daban esa impresión, aunque puede que algunos solo intentaran transmitir la experiencia sin haberla experimentado de primera mano. Probablemente fueron sinestésicos el poeta británico Samuel Coleridge, el escritor romántico británico Thomas de Quincey y los poetas galos Charles Baudelaire y Arthur Rimbaud, pero también es cierto que consumían drogas que propician las percepciones sinestésicas. Baudelaire, en concreto, introdujo la idea de que es posible que los sentidos se intercambien tras haber participado en un experimento con hachís dirigido por un psiquiatra. Entre los artistas contemporáneos existe más certeza sobre la autenticidad de la experiencia. Vladímir Nabokov era sinestésico y tenía plena conciencia de ello: “Cuando le hablo a alguien de mi sinestesia, tienden a sospechar que me lo estoy inventando. Esto hace que quieran ponerme a prueba repetidamente para comprobar si los colores que veo cambian. Naturalmente no lo hacen: para mí, por ejemplo, una H es siempre de color rojizo anaranjado, mientras que la L adopta el mismo tono que la leche en un tazón de cereales”. También el músico Franz Liszt era un sinestésico auténtico. Durante un ensayo en Weimar en 1842 sorprendió a la orquesta cuando exclamó: “Por favor, caballeros, ¡un poco más azul! ¡Este tono lo precisa!”. Y también: “Este es un violeta profundo, por favor, ¡no lo olviden! ¡No tan rosado!”. Al principio creyeron que el compositor bromeaba, pero luego se acostumbraron al hecho de que viera colores donde solo había tonos musicales. Las artes plásticas se han visto igualmente enriquecidas con las obras de artistas sinestésicos.

¿En qué se diferencian los sinestéticos?


Rasgos comunes

A pesar de las numerosas variedades de sinestesia que los científicos han descrito, son muchos los rasgos comunes que existen entre sinestésicos. Estos son algunos de ellos:
– Poseen un elevado cociente intelectual, así como una poderosa inteligencia emocional.
– Los sinestésicos no fantasean, están seguros de que sus percepciones son reales y duraderas.
– Son menos vulnerables a las enfermedades mentales que el resto de la población.
– Cada sinestésico nace con su propia “paleta de colores”, que se fija durante la infancia.
– La sinestesia es más frecuente en las mujeres y en las personas zurdas que en los hombres.
– Es un rasgo heredado. Tanto el padre como la madre pueden transmitirlo a sus hijos de ambos sexos. Hay familias en las que se da un sinestésico cada cuatro generaciones y otras que tienen cuatro de cinco descendientes en la misma generación.
– Tienen una memoria superior a lo normal y suelen atribuir esta habilidad al hecho de tener sensaciones paralelas. Destacan sobre todo en la localización espacial de objetos. Por el contrario, muchos son mediocres en matemáticas y navegación espacial.
– Algunos tienen propensión a experimentar clarividencia, sueños premonitorios, sueños lúcidos y sensaciones de dejà vu.
– Las relaciones sinestésicas suelen ser unidireccionales, es decir, un sonido puede inducir la sensación del tacto en un sinestésico, pero el tacto nunca le inducirá una percepción auditiva.

Variedades de sinestesia
: más de 63 tipos


La sinestesia tiene lugar cuando la estimulación de un sentido produce una respuesta en uno o más de los otros. Esta reacción puede adoptar múltiples formas. De hecho, los científicos han constatado hasta ahora al menos 63 tipos de sinestesia, pero se están descubriendo nuevas formas continuamente. Lo más habitual es que los sinestésicos experimenten simultáneamente olores y sonidos o saboreen formas y vean colores alrededor de las personas, las palabras o las cosas. Hay otros que ven colores cuando sienten dolor o escuchan sonidos asociados a sensaciones táctiles. Seguidamente se detallan algunas variedades de sinestesia, unas más frecuentes que otras:

– Emociones que evocan olores, dolores, sabores o colores.
– Números y letras, dolores, sabores, sonidos hablados, notas y sonidos musicales, olores, unidades de tiempo, personalidades, orgasmos o temperaturas ligados a colores.
– Sonidos o visiones asociados a sabores.
– Sonidos unidos a sensaciones táctiles.
– Contactos que provocan colores, olores o sabores.
– Visiones vinculadas a temperaturas, olores, sonidos, contactos o movimiento.

Fotografía post mortem: De la fe al morbo

Fotografía post mortem: De la fe al morbo


Con la aparición a mediados del XIX de los primeros daguerrotipos y, algo más tarde, de la fotografía se extendió la práctica de retratar a los muertos. Quien observa hoy esas imágenes experimenta un gran desasosiego, una aversión casi enfermiza. ¿Qué había detrás de aquella costumbre? ¿Qué supone nuestro actual rechazo?

En algunos museos, como el MOMA de Nueva York o el de Arte Moderno de San Francisco, y en los fondos de diferentes bibliotecas nacionales de Europa y América Latina existen numerosas colecciones fotográficas que recogen el Memento mori. Se trata de retratos, sobre todo infantiles, que muestran al difunto ataviado con sus mejores galas, con los brazos cruzados o en una actitud propia de la vida cotidiana (incluso con los ojos abiertos), simulando que sigue viviendo entre sus familiares. Son imágenes que, en primera instancia, despiertan por sí solas gran inquietud, un escalofrío, como si nos encontráramos frente a un espectro fantasmal. Sin embargo, las sensaciones que transmitían estas imágenes en la época en la que fueron captadas eran muy diferentes. El Memento mori (“Acuérdate de la muerte”, en latín) era considerado una síntesis nostálgica donde entraban en liza el espacio vital, la apariencia física del difunto, la iconografía funeraria y la esperanza en la existencia de un Más Allá. La muerte se contemplaba como una transición, como algo intrínseco a la propia existencia, y más en aquellos años, en los que la mortalidad infantil no hacía distingos entre credo y posición social. El trance de la muerte, en según qué circunstancias, podía significar incluso una bendición. En la mayoría de los casos la familia no disponía de nada que pudiera recordar el paso del difunto por esta vida, ninguna imagen aparte de la obtenida después de la muerte.


Larga historia

La contemplación de la muerte se inscribe en los anales de la historia desde el Paleolítico. No obstante, la cultura egipcia es la que despliega todo su saber mágico, científico y artístico a la hora de representar al difunto. Así, las imágenes de los faraones se han perpetuado hasta nuestros días gracias a la momificación y al relieve de los sarcófagos, donde quedaba registrada su apariencia en vida. Durante el Medievo fue recurrente la representación abstracta de la muerte, simbolizada en osamentas que se agitaban con toda naturalidad en entornos pintorescos. Por su parte, los mayas trataron de inmortalizar a los muertos tallando máscaras de jade que reproducían el rostro. Durante el Renacimiento y el Barroco las representaciones mortuorias resultaban extraordinariamente seductoras, lo cual provocó que se prodigaran los retratos pictóricos de personajes de renombre en el lecho de muerte. El Renacimiento ahondó a través del retrato post mortem en el abandono de la representación humana como ideal, una concepción heredada del mundo griego, para sumergirse en la plasmación del individuo con todos sus defectos. El paradigma de esta nueva visión, ya entrado el Barroco, llegó de la mano de Rembrandt, cuyos retratos y autorretratos reflejan, de forma descarnada, las huellas indelebles del paso del tiempo y de la enfermedad en el rostro. También apareció en esta época el molde de escayola a partir de la cara del finado, que se seguiría realizando hasta bien entrado el siglo XIX. Gracias a estas “caretas”, a las que tampoco escapaban las más mínimas secuelas que acompañaban la muerte, conocemos hoy la apariencia exacta de algunos personajes históricos, como el músico Ludwig van Beethoven o el revolucionario Pancho Villa. Pero fue la llegada del daguerrotipo y, como corolario, de la fotografía lo que implicó la verdadera universalización del retrato post mortem en todas las esferas sociales. El daguerrotipo caló con fuerza en el siglo XIX entre la burguesía de la Europa industrial, que ya era aficionada a encargar obras pictóricas que plasmasen acontecimientos familiares como bautizos, bodas, reuniones navideñas o sepelios. El retrato post mortem, reservado hasta ese momento a las clases altas, experimentaría gracias a este revolucionario invento un salto cuantitativo y cualitativo. Cuantitativo porque su uso se extendió con inusitada rapidez por toda Europa, y de ahí a ultramar. Cualitativo porque la nueva técnica corregía a la carta la falta de fidelidad de la pintura y el exceso de fidelidad de la máscara. El milagro de la fotografía, sumado a las posibilidades de manipulación que ofrecían la luz y el maquillaje, permitía “rescatar” con lealtad al difunto y ocultar a la vez, en la medida de lo posible, los estigmas de la muerte. Hacia mediados del siglo XX la práctica de la fotografía post mortem desapareció del ámbito familiar y se convirtió en tabú, aunque no llegó a dejar de practicarse del todo. En esta involución tuvieron mucho que ver el aumento de la esperanza de vida y los avances médicos, pero mucho más aún el cambio de mentalidad que se produjo con respecto a la muerte, que ha conducido a su absoluta negación en la actualidad.


Sabías que

En el siglo XIX la creencia de que, por su inocencia, los bebés muertos se convertían en ángeles protectores convirtió las fotografías en las que aparecían en una especie de estampitas de santos.


Fotografías: recipientes de almas

Diferentes culturas indígenas de Oriente y América creen que el hecho de ser captado fotográficamente puede acarrear la sustracción del alma. Posiblemente en la mentalidad popular europea del siglo XIX se daba un razonamiento parecido: la instantánea contenía el alma del fotografiado. Atesorar la fotografía del difunto, por tanto, podía interpretarse como una forma de engañar a la muerte, de hacer pervivir su alma entre sus familiares. De ahí que se pusiera tanto empeño en mostrar al fallecido en su propio medio simulando que aún estaba vivo.

. Engañar a la muerte3.

“Se retratan cadáveres a domicilio a precios ajustados.” Así comenzaban algunos anuncios en los periódicos del siglo XIX, lo que pone de relieve la normalidad con que era asimilada esta costumbre entre la población de la época. En un principio, la fotografía post mortem se limitaba a retratos del difunto en actitud yacente, con los brazos en cruz y los ojos cerrados, símbolos inequívocos de la idea de eterno descanso. Sin embargo, con el paso del tiempo algunos profesionales de la imagen, como el reconocido fotógrafo francés André Adolphe Eugène Disdéri, experimentaron con nuevas tendencias artísticas, elevando la fotografía post mortem a la categoría de alegoría. Los iconos del Memento mori entraron en escena: la idea de la brevedad de la vida quedaba patente con la presencia de una rosa con el tallo cortado y vuelta del revés; convertidos en amuleto, algunos objetos apreciados en vida, como un reloj marcando la hora de la muerte o el juguete predilecto del difunto, lo custodiaban en su último lecho. Más tarde, el engaño a la muerte fue trascendiendo sus propios límites. La actitud del difunto se convirtió en la de un sujeto dormido. Arropado por su madre, el niño parecía disfrutar de un efímero arrullo, presto a despertar de la siesta en cualquier instante. Las familias velaban el descanso de la hermana o del padre, rutinariamente tendidos en una butaca, como si estuvieran agotados después del trabajo. Sin embargo, algo no cuadraba en la escena: los durmientes nunca sonreían abiertamente. Sus labios mostraban una mueca inquietante, imposible de vincular con la alegría o el enfado. Eran rostros que transmitían indolencia, que no aportaban signo alguno de emoción, inmersos en una especie de letargo irreal, acaso en un profundo sueño en fase REM. Así es como la técnica fotográfica afrontó la cuadratura del círculo: el engaño a la muerte a través de la imagen llevado al límite.

A causa del rigor mortis resultaba imposible manipular la expresión de los labios de los difuntos. Sin embargo, las familias demandaban la máxima naturalidad en la escena recreada. Esta demanda tenía sus raíces, indudablemente, en el asombro que había despertado entre la gente el fabuloso invento de la fotografía. En el imaginario del pueblo llano del XIX, la imagen era depositaria de una carga simbólica y mágica evidente. Tal como ocurre en algunas culturas orientales hoy, se creía que la escena recreada contenía el alma de los difuntos, lo que la convertía en una reliquia insustituible. Por estas y otras razones se buscó dotar al difunto de la máxima expresividad abriéndole los ojos. Los fotógrafos especializados se ayudaban de una cucharilla de café para separar los párpados y, a continuación, colocaban las cuencas oculares en la posición adecuada. La escenografía se fue perfeccionando poco a poco. Con los zapatos relucientes y sentado frente a una mesa camilla, el alevín parece interrumpir la lectura antes de la instantánea. Sentado a la mesa entre sus familiares, un adolescente se muestra absorto sin levantar la vista del plato. Sobre una nube de encajes, una niña mira a la cámara sin rubor, con inusitada curiosidad y vitalismo, y solo la posición de sus manos delata que ocurre algo extraño. Con mejor o peor suerte, las imágenes del Memento mori consiguieron el efecto que se pretendía: tornar imprecisa en la imaginación del espectador la frontera entre la vida y la muerte. También resultan interesantes las actitudes de quienes flanquean al difunto. En la composición fotográfica post mortem, los parientes aportan verosimilitud sentimental a la escena. El engaño se consuma con la naturalidad que adoptan ante la cámara y la tranquilidad que inspira su mirada. Dentro de una atmósfera melancólica y nostálgica, unos dirigen la vista al difunto mientras otros posan abiertamente, como si trataran de restarle protagonismo. En este cruce de intenciones se adivina su resignación ante la realidad, la innegable aceptación de la muerte como un hecho cotidiano.


Joel Peter Witkin: Barroquismo provocador

Aunque no practican la fotografía post mortem propiamente dicha, varios artistas modernos utilizan los cadáveres como motivo de sus obras. Entre ellos destaca por su profesionalidad, pero más aún por su afán provocador, Joel Peter Witkin, que utiliza restos humanos, cuando no cadáveres completos, procedentes de las morgues mexicanas. Con ellos recrea todo tipo de imágenes alegóricas, algunas de ellas descarnadas hasta límites insospechados. Son imágenes dominadas por un barroquismo extremo y tratadas en blanco y negro para conferirles aún mayor dramatismo. Su labor creativa consiste en manipular los restos humanos buscando en ellos la máxima expresividad. Una de sus imágenes más conocidas es una cabeza humana, seccionada por la mitad como una naranja, con los dos perfiles enfrentados en un beso romántico. Witkin no esconde nada. Muy al contrario, desafía al espectador mostrando lo más horrendo del cuerpo humano: órganos, tendones y músculos seccionados. Nada queda al margen de la cámara.


Elizabeth Heyer: Las imágenes de difuntos, hoy

La fotografía post mortem ha quedado relegada hoy a los archivos de algunos museos y a colecciones particulares. Sin embargo, la fotógrafa neoyorquina Elizabeth Heyert ha recuperado recientemente esta práctica en su obra The Travelers (Los viajeros). Heyert pasó un año en una funeraria del barrio de Harlem retratando a difuntos pertenecientes a la Iglesia baptista, que cree ciegamente en la existencia del paraíso. El resultado del proyecto no ha dejado a nadie impasible y ha trascendido fronteras. Según ha revelado la autora, que se declara atea, la confianza de esta comunidad en la vida más allá de la muerte es lo que le ha permitido conseguir el permiso necesario para retratar a un gran número de difuntos. Como parte de los rituales que acompañan al óbito, los baptistas engalanan a sus muertos con sus mejores ropas, preparándolos para el viaje que van a emprender. Entre los modelos que han pasado por la cámara de Heyert figuran señoras con vestido de noche, patriarcas trajeados o jóvenes que lucen la gorra y la camiseta de los Lakers. Aparte de la ropa, las fotografías carecen de cualquier otro elemento que distraiga la atención y están realizadas sobre un fondo negro, lo que hace que los cadáveres parezcan erguidos. “De esta forma –señala la autora– sentí que mis modelos recuperaban toda su faceta humana.” Al contrario de lo que sucede con las imágenes de difuntos tomadas en el siglo XIX, el efecto resulta impactante, casi humorístico. Incluso los labios parecen esbozar una sonrisa. A ello contribuye la excelente calidad del maquillaje funerario actual.

Retratos de difuntos

Negación de lo inevitable

Aquella entereza mostrada ante la muerte tenía su explicación tanto en elementos culturales como coyunturales. Durante el siglo XIX el Romanticismo fue un digno heredero de la visión medieval de la muerte. Todo lo relacionado con la finitud de la vida y el duelo estaba rodeado por una aureola de sentimentalismo extremo. El suicidio romántico era considerado una noble aspiración en los ambientes artísticos y literarios, y la muerte en sí llegaba a ser tratada como un privilegio, como una decorosa huida ante los avatares y las desdichas de la vida y el corazón. Por otra parte, la muerte podía presentarse en forma de epidemia, esquilmando la población ante la incapacidad científica de la época para hacerle frente, mientras las familias veían impotentes cómo el 50% de sus hijos morían a corta edad. La relación con la muerte podía considerarse, en conclusión, de estrecha vecindad. Con este panorama, las fotografías de difuntos circulaban de mano en mano como tarjetas de visita, como estampas o recordatorios; incluso durante aquel tiempo eran comunes las exposiciones dedicadas al tema y la visita de los curiosos a las morgues y velatorios resultaba algo habitual. Sin embargo, tales prácticas no se entendían como algo truculento ni morboso, pues estas categorías estaban reservadas a definir otros aspectos de la vida. Para la recatada sociedad decimonónica, el concepto “obscenidad” se relacionaba exclusivamente con la pornografía, entendida esta como cualquier provocación del deseo a través de la exhibición de la carne. La estampa de un difunto era de dominio público; la de una cabaretera, un tesoro oculto en el fondo de un cajón. Con la sociedad del siglo XX cambiaron definitivamente las tornas. La atracción hacia la muerte fue desapareciendo a medida que el progreso científico y técnico dio respuesta a los males endémicos que aquejaban a la gente. Igualmente en parte como resultado de estos avances, la confianza ciega en la providencia divina cedió terreno. El cambio de mentalidad respecto a la muerte dio un giro de 180 grados, hasta convertirla en un hecho absolutamente aséptico: lo que antes tenía lugar en los domicilios quedó relegado al espacio hospitalario y de ahí al tanatorio. El cementerio se alejó de lo cotidiano, creando un mundo de los muertos apartado del de los vivos. La visita a ese otro mundo desembocó también en una escenografía propia que roza lo turístico durante la fiesta de Todos los Santos. Todo pensado por y para los vivos con el fin de que ni siquiera durante esa jornada lleguemos a sentirnos realmente solos.La sociedad contemporánea malversa, en definitiva, el significado de morboso para aplicárselo a la muerte. Como colofón de esta corriente de pensamiento, la sola idea de la putrefacción de nuestro cuerpo parece inclinar la balanza hacia la incineración. Pero, aunque la sociedad contemporánea ahuyenta la muerte del ámbito familiar y cercano, sigue sintiendo un deleite casi enfermizo por observar la que nos es ajena. El espanto y el morbo han pasado a formar parte del espectáculo que nos regalan cada día los medios de comunicación. Por una parte, la exhibición de los difuntos queda reservada a los funerales de la realeza o de los personajes públicos. Por otra, la sociedad de consumo aprende rápido y surgen como por ensalmo más y más páginas web dedicadas a explotar la nueva tendencia. Los nuevos paparazzi post mortem no necesitan recrear la escena; se la encuentran en una curva o en una casa incendiada y nos la hacen llegar gracias a la cámara de su teléfono móvil. La fantasía que subyace detrás de todo esto consiste en que la finitud no nos puede alcanzar. Manteniendo a raya a la muerte, en los límites donde realidad y ficción no quedan claros, parece que nos encontramos a salvo. Sin embargo, al observar las fotografías de difuntos del XIX en el espectador contemporáneo surge un conflicto interno difícilmente asimilable: tratamos la muerte como noticia o como un fenómeno asociado a guerras, atentados y sucesos, frente a la visión del pasado, en la que convivía con la vida. La fotografía post mortem nos resulta obscena porque hoy vivimos la muerte a distancia.


La atracción y lo abyecto

La aversión que nos inspiran los retratos de difuntos podría ser analizada siguiendo los razonamientos de algunos teóricos. La periodista y especialista en arte Marisol Romo Mellid ha tratado este tema con lucidez y ha llegado a algunas conclusiones dignas de mención. Por una parte, cita a la filósofa búlgara Julia Kristeva, que en su libro Poderes de la perversión (Ed. Siglo XXI) define la visión del cadáver como el colmo de la abyección. Sin embargo, Romo opina que en la escenificación que rodea la fotografía post mortem el cadáver parece liberarse de esa característica a través de una atmósfera misteriosa y melancólica. Al observar estas imágenes el espectador actual se ve envuelto en una pugna interior que consiste en apreciar la belleza de la muerte amenazada por la certeza de la próxima putrefacción. La connotación simbólica es lo que, a todas luces, puede decantar la balanza a favor o en contra de ver el cadáver como algo siniestro. Según palabras de Romo, “el cuerpo muerto debe asumir papeles de gran trascendencia, como el de ser un héroe, un objeto de culto o una imagen de propaganda”. A continuación, esta autora analiza el debate sobre la fealdad o la belleza de la muerte. Desde un punto de vista filosófico, subraya las reflexiones vertidas por el pensador alemán Karl Rosenkranz en su libro Estética de lo feo (Julio Ollero Editor), para quien la muerte no implica fealdad, sino que incluso puede embellecer los rasgos del difunto. Frente a la opinión de Kristeva, el cadáver no significa lo abyecto para este autor. Tras el rechazo que producen en nosotros las imágenes post mortem parece esconderse un vínculo entre las causas de la muerte y la muerte en sí misma, concluye Marisol Romo parafraseando a Rosenkranz. Lo que está claro –añadimos nosotros– es esa incómoda ambigüedad que preside la contemplación de la fotografía post mortem. Y es que, como decía el filósofo francés Jean Baudrillard, la repulsión tiene más que ver con el ojo que observa que con el objeto observado.

Hay vida después de la muerte?

Hay vida después de la muerte?


Retorno del pasado
El desencanto por los trasmundos de las religiones tradicionales no fue reemplazado por las doctrinas espiritualistas ni por las experiencias espiritistas. No seducían los cielos con final congelado, ni era atractivo convertirse en un fantasma o en un espectro que podía manifestarse de forma ectoplasmática en sesiones mediúmnicas. Quizá lo que más asusta a quienes reflexionan sobre la muerte es la idea de una supervivencia fantasmal y saberse muerto e impotente para establecer relaciones con el mundo de los vivos. Pero, si no se cree en un después, resulta absurdo sentir angustia por disolverse en una nada sin retorno. ¿Quién se enteraría? La ignorancia del “después” no fue disipada por la casuística de las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) (MÁS ALLÁ, 47 y 56), que hicieron furor en la década de 1980. Las investigaciones y los testimonios recopilados por Raymond Moody (MÁS ALLÁ, 43, 54 y 100) y Elizabeth Kübler-Ross (MÁS ALLÁ, 47) sostenían que las ECM eran vivencias de personas que habían retornado de la muerte trayendo información que procedía del otro lado. Pero realmente ninguno de todos los que decían haber penetrado en un túnel de luz y visualizado o entablado diálogo con seres celestiales o con parientes amados fallecidos habían sufrido muerte cerebral. Sin duda se vieron sumidos en una situación psíquica dramática y extraordinaria, pero no atravesaron la línea sin retorno. No obstante, haber sentido una paz y un amor de enorme intensidad durante la experiencia borró todo temor a la muerte. Al regresar los inundó un sentimiento de seguridad y confianza que los llevó después a dar un nuevo sentido a sus propias vidas.
Los neurofisiólogos opinan que el organismo posee un sofisticado arsenal de sustancias alucinógenas y tranquilizantes que bloquean el dolor y la angustia final. Si bien los testimonios de ECM no constituyen una prueba fehaciente de nuestra continuidad en el Más Allá, tampoco sirve para negarla el argumento científico que atribuye lo experimentado a causas químicas. Todo fenómeno psíquico tiene su correlato químico o eléctrico en el cerebro, lo que no puede ser interpretado como “causa” o fundamento de lo vivido.
Para apoyar la hipótesis del alma como un “campo” psíquico que puede existir con independencia del cuerpo físico, las ECM fueron homologadas a las Experiencias Extracorpóreas (EEC) (MÁS ALLÁ, 224), un fenómeno que suele acontecer bajo anestesia en intervenciones quirúrgicas. Quienes lo experimentan pueden verse a sí mismos tendidos en la mesa de operaciones, observar la tarea de los cirujanos y escuchar las conversaciones. Tienen la clara sensación de estar fuera del cuerpo contemplando lo que ocurre desde cierta altura. Lo que relatan al despertar se corresponde exactamente con los detalles de la intervención. El interrogante que plantean las EEC es si la percepción puede producirse sin conexión con el cerebro o, más aún, si la mente puede existir sin base física. Aunque a priori parezca que sí, mirada con detalle la EEC muestra que, si bien expresa una capacidad desconocida de la mente para ampliar su capacidad de percepción y para reubicarse en el espacio, lo visto y oído ha seguido los patrones de decodificación sensorial del cerebro humano, lo cual indica que éste ha participado del fenómeno. La forma en que los sentidos pueden extenderse espacialmente y seguir operando a través del cerebro constituye un gran misterio. Se ha constatado que el aislamiento sensorial –tapar los oídos, vendar los ojos– es burlado por algunos individuos que pueden ver u oír a pesar de los bloqueos. Pero podrían hacerlo... ¿sin participación del cerebro? ¿Puede existir una mente independiente del cerebro?


Lo inexplicable

La hipótesis de que la memoria se almacena en el cerebro, como lo hace en el disco duro de los ordenadores, suponía que el deterioro o la muerte cerebral debían destruir también los registros, la identidad y la conciencia. Pero todos los estudios destinados a encontrar localizaciones específicas para los recuerdos arrojaron resultados negativos. La destrucción de zonas cerebrales en ratas y monos mostró que, si bien por un tiempo eran incapaces de recordar tareas aprendidas y ejecutar determinadas acciones, pasado un período de tiempo determinado las habilidades reaparecían. Sólo si se llevaban a cabo grandes destrucciones de tejido no había posibilidad de recuperación y, menos aún, lo que era obvio, de respuesta funcional. Por otra parte, la idea de conservación física de la memoria tampoco resistía la evidencia de la continua renovación molecular. En días, o a lo sumo en meses, la totalidad de la materia cerebral era reemplazada por otra. ¿Cómo podrían conservarse recuerdos grabados en moléculas transitorias? La certeza de que no había una localización específica y que era improbable una transmisión física del recuerdo, derivó en la hipótesis de un “campo” o “banco” sutil de información que se expresaría, o actuaría, a través del cerebro. Un ejemplo burdo de esta función fue la semejanza que podía establecerse con un receptor de televisión que traduce en sonido e imágenes información no contenida en sus circuitos. Pero, a su vez, el cerebro actuaba como transmisor al “banco de memoria” procesando la información procedente del exterior y del cuerpo. ¿Cómo se creaba la memoria y, sobre ella, la personalidad, el ego y la conciencia? Sin duda, el “campo” inmaterial no localizable iba más allá de un órgano; abarcaba todo el cuerpo, mantenía la continuidad de sus formas y funciones a pesar de la renovación molecular y se prolongaba en el territorio más vasto de la realidad exterior presente y pasada. Correspondía entonces hablar de un campo individual jerarquizado de información que emerge dentro de un megacampo universal o cósmico. Llegados a este punto, la comprobación científica no puede avanzar con certezas verificables. Donde concluye la detección de energías comienza el debate filosófico, la deducción, la inferencia y el testimonio de lo inexplicable. Lo inmaterial, que está presente en la estructura fantasmal de los átomos y parece gobernarlos, es también uno de los dos términos inseparables del fenómeno singular de la vida. No hay forma de saber científicamente si el campo psíquico puede continuar existiendo en una zona virtual cuando el dedo de Dios, o del Universo, aprieta el off del cuerpo físico, interrumpe su energía y disgrega sus elementos.

¿Quién es Kwan Yin?

¿Quién es Kwan Yin?

La maestra Kwan-Yin , conocida como la "Diosa del Amor" o "Diosa de la Misericordia", es venerada en China, donde tiene su templo, llamado Templo de la Misericordia se localiza etéricamente cerca de Pekín, y está rodeado de 12 pequeños templos, donde habitan todas las legiones de seres que están a su servicio.

En este templo, arde la llama de la misericordia y de la compasión para la tierra y todas sus evoluciones ; ella magnetiza esta llama desde el mismo corazón de Dios, y la proyecta en la atmósfera de la tierra.

Debemos recordar que la compasión es una cualidad positiva, quién la posee, reconoce inteligentemente el pesar de otra persona, al poseer esta cualidad, el individuo trata de encontrar la causa de ese pesar, encontrando así algún remedio que ayude a la otra persona. De lo contrario, unirte a ese pesar, te ata al desasosiego que experimenta la otra persona, resultando ahora que son dos las personas que sufren y nada se ha remediado.

La maestra Kwan-Yin, ofrece ayudar a quienes le piden compasión y misericordia, para sí mismo y para sus seres queridos.

Hace mucho tiempo, ella vivió en la tierra en el plano físico, y en esa época, la gente iba hacia ella para pedirle misericordia, y ayuda para transmutar el propio karma que es otro de los dones que se la adjudican.

En esa época, vivía ella en un templo, pero viajaba frecuentemente para ayudar a la gente que no podía realizar la peregrinación hacia su templo.

Particularmente, ella se interesaba por los niños, y por sus padres ; en aquellos años Kwan-Yin , bautizaba con fuego violeta a los niños que eran traídos a ella. Los tomaba en sus brazos durante la ceremonia, transmutando así todo el Karma que fuera posible.

Sus devotos, afirman que su templo está rodeado de un lago de luz violeta, el cual tiene la propiedad de disolver karma, malestares, sufrimiento y dolencias de toda persona que pida ser bañada en él.

Rubén Cedeño, en su tratado de fuego violeta, afirma haber sido testigo físico de milagros obrados por la "madre" (como algunos la llaman) en persona que han pedido ser llevadas a dicho lago en sus horas de sueño, y han logrado sanarse tanto física como mentalmente en sus transmutadoras aguas.

Tiempo después, cuando el velo del maya se hizo más denso en la tierra, ella y otros seres se hicieron invisibles para los habitantes de la tierra, sin embargo siguió dando sus servicios desde esos altos niveles donde ahora habita.

Llegará el día en que ella y todos los seres que viven junto a ella, sean visibles de nuevo aquí en la tierra, pues su atención esta fija en la humanidad y ella está amorosamente dispuesta a ayudar a redimir el karma colectivo de la tierra.

Llegará el día, que con su belleza y su ternura visibles para el plano físico, derrame todas sus bendiciones en la tierra.

La estatuilla que nosotros conocemos de la maestra la describe en forma por demás simbólica ; por lo general se la encuentra de pie reposando en una hoja de loto que simboliza el pensamiento, si la estatuilla esta en otra postura, ya no representa a la Diosa de la Misericordia, sino a la Diosa de la Fecundidad.

En su mano izquierda, sostiene un largo tallo con una flor de loto que reposa sobre su corazón. Esta flor, simboliza a la Chispa Divina o Cristo Interno, que vive en el corazón de cada ser humano.

La mano derecha de la Diosa representa en estatuilla, generalmente es movible, sus devotos utilizan esta cualidad para hacerle una petición, volteando así su brazo móvil, y regresándolo a su lugar cuando esta petición sea cumplida, sin embargo esto simboliza la capacidad de la Madre, de extraer de la sustancia cósmica universal (hacia arriba) cualquier manifestación al mundo físico (hacia abajo). Los lóbulos de las orejas alargados, representa la rendición de la Madre ante la voluntad representada por el Padre.

En la cabeza tiene un moño, que significa el chakra coronario despierto, algunas representaciones cambia este moño por una corona.

Ella es la anterior Directora del Séptimo Rayo, rayo violeta de la transmutación. Como todos sabemos, el actual director de este Rayo, es el Maestro Saint Germain, y en alguno de sus libros, el relata como fue escogido Director del Séptimo Rayo para esta época, y un comentario por demás importante que el hace, es el referente al destino de los antiguos directores.

"Por lo tanto , cuando el Chohán que representa al séptimo rayo en este planeta tierra para este ciclo hubo de ser designado, la gran Ley Cósmica, escogió darle el nombramiento a este humilde servidor, sustituyendo al bello Maestro que había sido Chohán de este rayo durante el pasado ciclo, el cual estaba ascendiendo a niveles superiores de servicio en la escala cósmica."

Hago referencia a este comentario del propio Maestro, pues no he encontrado referencia de la época en que Kwan-Yin fue Directora de este rayo, probablemente al hablar de sustituir al bello Maestro , se refiera a Kwan-Yin, quien se caracteriza por una poética hermosura.

Es interesante ver que el Maestro, al hablar de una ascensión a niveles superiores de servicio, se refiera a que se cree que actualmente la maestra , forma parte de la Junta Kármica, tribunal que como todos sabemos se encarga de examinar todo lo que hay en el mundo del aspirante y evaluarlo, para así destinar esa alma a la esfera más alta posible donde recibirá instrucción y ayuda entre una reencarnación y otra.

Una de sus legiones (templos menores), se encarga de ser la presencia guardiana de todos los hogares y orfanatos. A ella también se le adjudica la amorosa protección de las madres solteras y sus hijos ilegítimos, así como las futuras madres, sean estas ayudadas o no por el padre de la criatura , acogiéndose a su amorosa protección, se han evitado abortos y suicidios.

Quienes han visitado su templo en el plano etérico, mencionan de la gran quietud que hay ahí, los hermanos que ahí viven, se mueven silenciosamente, y todos ellos están impregnados de la exquisita dulzura de Kwan-Yin.

sábado, 11 de diciembre de 2010

EL MUNDO DE LOS SUEÑOS

EL MUNDO DE LOS SUEÑOS



Los Sueños son realidad? La palabra sueño la podemos tomar como irreal, como fantasía, como el mundo de los niños.

Sin embargo, el documento mas antiguo del mundo. El papiro de Gilgames de la antigua Babilonia narra una batalla, una epopeya, y tiene datos sobre sueños.

La oniromancia es el estudio sobre los sueños. La misma Biblia esta plagada de sueños, de premoniciones. De Sueños que se cumplen.

Realmente la trascendencia de los sueños a través de la historia esta bastante documentada. Recordemos, que en la antigua Roma a Julio Cesar. Su mujer, tuvo un sueño donde "vio caer una estrella". Alarmada, consulto a un adivino, quien sacrifico una ave, observo sus adentros, y llego a la conclusión que algo malo se cernía sobre Julio Cesar. Ella le pido varias veces a Julio Cesar que no acudiera esa tarde a la reunión en el Senado. Sin embargo, Julio Cesar dentro de su arrogancia ignoro la advertencia. El resultado lo sabemos, fue la muerte y asesinato del mismo Julio Cesar.

Algo parecido sucedió con el emperador Francisco José del imperio Austro-Hungaro en 1914. Un Abad, amigo de la familia imperial tuvo un sueño donde vio morir al Emperador. Envió un telegrama, el cual recibió, el Emperador. Sin embargo, debido a la premura de asistir a un desfile no abrió dicho telegrama. El resultado lo sabemos, y con el asesinato del Emperador fue el inicio de la Primera Guerra Mundial.

Antes de develar el significado de los sueños veamos los Sueños en la Antigüedad.

Ya habíamos mencionado lo del papiro de Gilgames en la Antigua Babilonia. Sin embargo, ya en el Antiguo Egipto se veneraba al Dios Serapis, Dios de la medicina. En un papiro existente en Inglaterra que data de mas de 4000 años se narra que sacerdotes especializados, trabajando con el dios Serapis develaban sueños haciendo que el consultante tomase un brebaje, lo dormían, y lo colocaban dentro de una pequeña pirámide. Luego, al despertar consultaban al sacerdote para la debelación del sueño.

Serapis paso a Grecia con el nombre de Ascrepio, y luego este a Roma con el nombre de Esculapio. Sin embargo, en la Antigua Greciase trabajaba con Hipnos y su hijo Morfeo. Esto es el que toma forma, que es la morfología. Estos los Oniropolos eran los develadores de sueños.

De igual forma en la Antigua Roma encontramos a Artimidoro de Efeso develando sueños usando el erotismo como base.

Entre los antiguos Hebreos, en las Profecías del Talmud encontramos que " un sueño sin develar, es como una carta sin abrir ". La narración de José de las 7 vacas, y las 7 espigas.

Sin embargo, con Aristoteles y su razonamiento decayó en occidente la cultura de la debelación de los sueños.

Aunque, por ejemplo, gente más sencilla como los Senoi de Mindano, pueblo de la Polinesia acostumbran primero reunir a la familia y comentar sobre los sueños. Y dependiendo de la trascendencia del sueño, reunir con la demás gente del pueblo y comentar los sueños. Así de esa manera tomar providencias dependiendo de su debelación.

En el año de 1900 Sigmund Freud sorprendió al mundo científico con su tratado sobre los sueños . Estudio que con el mismo Mesmer y Charcot ya habían profundizado. La confererencia que se tuvo en la Universidad de Austria solamente asistieron 4 personas. Sin embargo, esto finco las bases para el psicoanálisis moderno Aunque realmente, desde el punto de vista gnóstico no va muy de acuerdo con sus significados.

De cualquier manera, la pregunta es que son los sueños ? Y se podría contestar que es una forma de comunicación con la misma persona . Este lenguaje es simbólico y onírico , muy propio y único en los sueños.

Es comunicable a la misma persona pues esta misma nada mas puede captar la esencia del mensaje . Como base del sueño están los arquetipo s que son la base de los símbolos. Por ejemplo, en sueño se ve nada mas la forma de una mujer, esto como base del eterno femenino. Al trata de explicar lo de la mujer es difícil transmitir lo del eterno femenino. Realmente el sabor psicológico de un sueño no es muy fácil explicarlo verbalmente.

Igualmente hay fenómenos físicos y psíquicos al momento del sueño . Fenómenos muy verificables. El cuerpo queda en la cama y el centro instintivo es quien trabaja nada más. Físicamente, quien duerme, queda desconectado del mundo físico. Y se adentra dentro del mundo subconsciente. Se cierra el mundo físico y se abre el mundo psíquico. Se ha comprobado que físicamente por un ventrílocuo de la cabeza sale una energía y regresa esta al despertar. Ese mismo fenómeno se ha comprobado con la muerte. P siquicamente entramos en un mundo de diferentes leyes, y diferente dimensión . Aquí volamos, atravesamos paredes, somos espectadores y actores a la vez.

Soñamos siempre ? Es la pregunta que todo mundo se hace. Muchos adultos dicen que no. Sin embargo, en la infancia lo hacemos mejor. La verdad es que siempre soñamos, pues somos inconscientes totalmente. Que no nos acordesemos de nuestros sueños es otra cosa.

Los sueños se desenvuelven básicamente en otra dimensión, en nuestro país psicológico . Y todo eso, de acuerdo a nuestra conciencia dormida.

Tolstoi decía que " un hombre se sabe de su moralidad por sus sueños ".
Platón decía que era un mensaje de los dioses " Al hombre se le conoce por sus sueños ".
Jung decía " que eran mensajes anímicos para la persona ".
Aristoteles: " una prolongación de la actividad psíquica.
Freud: "desahogos de la psiquis.

Realmente, aunque diferentes respuestas, todos están correctos . Esto porque hay diferentes tipos de sueños.

Los hay mecánicos. Los mecánicos son el reflejo de nuestros cinco centros de la máquina humana. Intelectuales, Emocionales, Motores, Instintivos, y Sexuales.

Los hay Simbólicos . Mensajes en arquetipos. Arquetipo significa "idea antigua ". Donde una espada, serpiente, dragón, etc. lo dicen todo.

Los hay Proféticos donde el mensaje viene de la divinidad.

También los hay de Ciencia Creativa . Por ejemplo Niel Boh y su modelo atómico, o los inventos de Tomas Alva Edison.

También los hay de Arte Creativo . Por ejemplo Alan Poe con "Eureka" inspirado en 12 horas de sueño. Goethe normalmente escribía después de sueños. Mozart escribía su música después de sueños. Beethoven, sus inspiraciones eran fuera del cuerpo físico.

También los hay de Religión Creativa . Recordemos a Daniel y Nacobudonsor en la antigua Persia. Se dice que el Rey Nacobudonsor tuvo un sueño. Y le pidió a sus adivinos que además de que le develaran el sueño también le dijeran cual había sido el sueño so pena de muerte. Los adivinos sabedores de la capacidad de Daniel le pidieron ayuda. Daniel pidió que junto con sus amigos se le diera tiempo para tratar de soñar lo mismo. Logrando Daniel soñar y develar el sueño. Diciéndole a Nacobudonosor que había soñado una estatua enorme de un hombre donde sus pies era de barro, sus piernas de hierro, y el resto del cuerpo bronce, plata y oro. Y una pequeña piedra viniendo desde lejos pegaba en los pies de la estatua y esta caía desmoronadose en el piso. La debelación era que habiendo una época de oro, otra de plata, bronce, hierro, esta representando a la humanidad caería y seria exterminada.

También, los hay de Historia . Recordemos al Dr Gudden y Luis II de Bavaria. El Dr Gudden solía decir "que soñaba que alguien lo agarraba sin verle la cara". Con el tiempo el Dr Gudden empezó a asistir a Luis II de Bavaria quien por tener problemas de salud requería de ayuda constante. Y un día salieron a remar y en medio del lago Luis agarro al Dr Gudden y se hecho al agua muriendo ambos ahogados. También recordemos los sueños de Moctezuma emperador de los Aztecas, etc. etc.

Para la interpretación de los sueños primeramente reconozcamos si son o no mecánicos. Los sueños mecánicos son reflejo de nuestro cuerpo físico. Y esos son producto del desbalance de nuestro físico.

Realmente el auto conocimiento es posible a través de los sueños. El mejor espejo que tenemos de nosotros mismos, por ahora, son nuestros sueños.

Siguiendo el yoga de los sueños, escribiendo nuestros sueños al momento de despertarse nos ayuda a tener mejor memoria de todo ello. Al dormirse, es recomendable la posición de león, recostado sobre nuestro lado derecho, e invocar a Morfeo. También, es importante al momento de despertarse no moverse. Así damos tiempo a nuestro cerebro físico de recopilar la información onírica. Ahora bien si al momento de despertarnos no recordamos nada debemos pronunciar el mantram RRRRAAAAOOOOMMM GGGGGAAAAOOOMMMM. Esto a cualquier momento del día, y por algunos 15 minutos diarios. Este mantram actuara sobre nosotros despejando nuestros sentidos .

Realmente los que nos interesan son los que requieren interpretación. Estos se pueden trabajar de acuerdo a las siguientes leyes.

Ley de Analogías
Ejemplo: Sueño que estoy metido en la cárcel= preso y atado a algo. Me lavo y me lavo y no quedo impío= mugre interna.


Ley de Contrarios
Algo dulce a comer= amarguras en la vida real. Fiesta, baile, risas= llanto.

Ley de Asociaciones Simbólicas
Mitología y Símbolos.
Ejemplo: Una armadura= grados internos. Triángulo= las tres fuerzas primarias. Espada=voluntad.


Ley de Numerologia Ciencia Cabala.
Ejemplo: Si alguien me dice feliz cumpleaños 49. Y yo no tengo esa edad debemos sumar 4 y 9 dándonos 13 y esto es trabajo interno. O bien nos dicen que nos apuresemos señalándonos el reloj, y en este son las 3 con 13 minutos. Aquí la suma es 7 luchar por ello. Todo se suma hasta el múltiplo de 22.


INTERPRETACION DE LOS SUEÑOS. Diccionario de los Sueños.

NUMEROLOGIA, PREDICCION Y SINTESIS

1).-
ESPADA, VOLUNTAD, PODER, EL SER
2).-
CIENCIA, OCULTA, FAVORABLE, DIVINA MADRE
3).-
PRODUCCION MATERIAL Y ESPIRITUAL, EL ALMA
4).-
MISERICORDIA, MANDO, PROGRESO, EL INTIMO
5).-
MARTE, GUERRA, KARMA, LEY DIVINA
6).-
VICTORIA, BUENA SUERTE, LA INDECISION
7).-
GUERRAS, LUCHAS, DOLOR, EXPIACION, EL TRIUNFO
8).-
SUFRIMIENTOS, LUCHA, DOLOR, PRUEBAS, PACIENCIA
9).-
SOLEDAD, SUFRIMIENTO, LA INICIACION
10).-
CAMBIOS, BUENOS NEGOCIOS, LA RETRIBUCION
11).-
QUE NO HAYA TEMOR, FAVORECE LA LEY, PERSUACION
12).-
SUFRIMIENTOS, DOLOR, ARCANO AZF NOS SACA DEL DOLOR, APOSTOLDO
13).-
TRANSFORMACION, CAMBIO TOTAL, MUERTE DEL YO
14).-
ESTABILIDAD, LARGA VIDA, NO CAMBIOS, TEMPLANZA
15).-
PELIGROS, FRACASO AMOROSO, LA PASION
16).-
CASTIGO TERRIBLE, CAIDA, EVITESE ESTA FECHA, TORRE FULMINADA
17).-
ESPERANZA, LA ESTRELLA DE LA ESPERANZA
18).-
ENEMIGOS OCULTOS, ENFERMEDADES, NO NEGOCIO, EL EGO
19).-
EXITOS, BUENA SUERTE, LA PIEDRA FILOSOFAL
20).-
CAMBIOS FAVORABLES, APROVECHELOS, ACABAR CON LAS DEBILIDADES
21).-
DESMORALIZACION TOTAL PARA EL MAL, LA INSENSATES.
22).-
TRIUNFO, TODO SALE BIEN, PODER FUERZA, BUENA SUERTE, EL REGRESO
Las cantidades mayores a 22 se reducen a 22. Ejemplo si soñamos con el numero 1979 nos daría 1+9+7+9=26. Pero como esto es mayor a 22, volveremos a sumar 2+6=8. Esto es lo que corresponde a 1979 de acuerdo a la Kabala.

OM TAT SAT

Los Tres Niveles de la Mente y los Seis Órganos Sensoriales

Los Tres Niveles de la Mente y los Seis Órganos Sensoriales
(Conferencia impartida por el maestro Sheng Yen el domingo 20 de enero de 1985.)

En el Surangama Sutra el Buda sigue preguntando a Ananda sobre por qué se decidió a seguirlo a él. Como hemos aprendido en anteriores conferencias, fueron los treinta y dos rasgos de excelencia del Buda los que atrajeron por primera vez a Ananda. Entonces, el Buda lleva a Ananda a descubrir que era la función de sus ojos y de su mente la que despertó admiración en él e hizo que decidiera seguir al Buda. El Buda pregunta a Ananda que dónde están su mente y sus ojos. (Los ojos significan todos los seis órganos sensoriales: ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y conciencia.) El Buda dice a Ananda que todas las aflicciones surgen de la convergencia del cuerpo y la mente, y como un rey que debe saber dónde encontrar y destruir a los bandidos que invaden su país, debemos saber dónde encontrar esta interacción entre la mente y los órganos sensoriales antes de que podamos poner fin a la impureza mental.

Se puede abordar el funcionamiento de la mente y los ojos desde tres niveles. En el primer nivel, el funcionamiento se basa completamente en las sensaciones. En el segundo nivel, se basa en la razón. Y en el tercer nivel, esta el funcionamiento de una persona iluminada. Estos tres niveles pueden compararse con los tres niveles de la belleza del que hemos hablado la semana pasada. Pero en la última conferencia, el énfasis estaba en el objeto – ver la belleza en otra persona o cosa, mientras que aquí estamos discutiendo el sujeto – la mente y los ojos funcionando dentro del individuo.

Si miramos en el primer nivel, el de las sensaciones, solamente podemos ver cuán subjetiva realmente es una emoción tal como el amor. Recientemente, una mujer vino a hablar conmigo. Ella dijo que sentía como si hubiera vivido su vida en vano. Había estado casada desde hace más de diez años, tenía hijos, pero nunca había experimentado realmente el amor romántico. Se sentía vacía, y dijo que quería encontrar un verdadero amante. Dije: “Bueno, pero tu marido, ¿qué?” Ella contestó: “Bueno, él me alimentaba y criamos juntos a nuestros hijos, pero eso no era el verdadero amor.” Entonces, repliqué: “En mi opinión, comer algo es real; criar a los hijos es real; tener sexo es real; pero el amor es falso.” La mujer se quedó sorprendida. Ella dijo: “Según el Dharma, todo es falso. Si usted dice que todo es falso, eso es comprensible para mí, pero, ¡ahora está diciendo que algo es real y algo es falso!” Contesté: “Puedo decir que el comer o tener sexo es real. Pero el amor realmente no es el amor a otro; es realmente el amor a ti misma. Estás considerando a otra persona como el objeto de tu amor, pero no hay razón objetiva del por qué deberías amar a esta otra persona.”

Alguien acababa de contarme un suceso reciente en Taiwán. Un maestro de una escuela segundaria se enamoró de una mujer. Intento conquistarla sin darse por vencido. Pero la mujer no le prestaba atención a él. El maestro estaba tan desesperado que la mató, cortó su cuerpo en pedazos, los cocinó, y los colocó en el frigorífico. Ahora, normalmente decimos que el amor está en el corazón. Puesto que pensaba que amó más al corazón de ella, incluso hasta consumió parte de él. Finalmente, fue detenido. Cuando el policía le preguntó por qué mató a la mujer, contestó: “Porque yo estaba enamorado de ella.”

Cuando pensamos que amamos a alguien, en realidad, enfocamos nuestra imaginación en la otra persona y luego pasamos a amar nuestra imaginación. Pero no es la otra persona, él o ella, la que amamos. Como ustedes dicen en los Estados Unidos: “La belleza reside en el ojo de quien mira.”

La mujer que quería conseguir un amante hizo el siguiente comentario: “Lo que dice usted me recuerda de algo que leí en un libro acerca de la psicología.” Dijo que cuando pensamos que amamos a alguien, nuestro amor tiene menos que ver con la otra persona y más que ver con nuestros propios sueños y necesidades. Idealizamos a la otra persona de manera que pueda concordar con estas necesidades y sueños. Entonces, cuando cortejamos a los demás, realmente nos estamos cortejando a nosotros mismos. En este sentido, es posible enamorarse de casi cualquier persona siempre que puedas conectarlos con tus propios sueños e ideas. Incluso no importa si sólo se asemejan levemente con estos sueños. Dije: “Bueno, sólo estaba hablando desde el punto de vista del Budadharma.”Justo da la casualidad de que alguien más está de acuerdo en este aspecto.

Simplemente utilicé el amor como un ejemplo. Pero la explicación es la misma para casi todas las interacciones e impresiones que desarrollamos acerca de las cosas y las personas. Las personas y los objetos sí existen. Pero nuestras percepciones de ellos son subjetivas. Esta percepción subjetiva puede ser personal o común. La personal es la percepción de cada diferente individuo. La común es la percepción de un grupo o una sociedad en general. Pero una percepción podría no ser verdadera ni objetiva incluso aunque toda la sociedad diga que sí la es. Efectivamente, no seria más real que una percepción personal. Las percepciones comunes existen debido a los sueños y las necesidades comunes, y como resultado, las idealizaciones y etiquetas comunes son relacionadas con ciertas personas, cosas, lugares o eventos.

Sabemos que las costumbres y los hábitos difieren de país en país. Las leyes cambian con el tiempo. Las modas se vuelven pasadas. Esto indica que los juicios comunes y subjetivos también difieren de un tiempo a otro y de un lugar a otro; no son absolutos. De lo contrario, podríamos encontrar las mismas leyes y costumbres que se consideran verdaderas en todas partes.

Después la mujer que me había visitado dijo: “Según lo que ha dicho, todo es subjetivo y falso, entonces, ¿por qué nos tomamos la molestia de vivir?” Yo contesté: “Estás reaccionando de forma exagerada. Simplemente tienes que comprender que los hombres y las mujeres establecen percepciones falsas, confusas e infundadas entre ellos. Las personas se casan como un resultado de este proceso. Si las mujeres mantuvieran una cabeza demasiado clara, podrían ver los problemas en todos los hombres y nunca se casarían. Si los hombres no dieran la impresión de ser tan amables, se quedarían solteros.” En realidad, por lo tanto, todo el proceso implica la falsedad, pero las personas lo ven como real. Y después de casarse, el marido tendrá interés en otra mujer, y la esposa, como la mujer que vino a verme, empieza a pensar en otro hombre y en divorciarse. Dije a esta mujer que considerara seriamente su situación; su matrimonio es inherentemente falso, pero si se divorcia, sólo logrará encontrar otro falso. De manera que le aconsejé que se quedara en su matrimonio falso, para vivir con ello a pesar de su falsedad.

Hasta ahora hemos estado discutiendo la emoción. El reconocimiento de que la emoción es falsa surge como un resultado de la facultad de razonamiento: la capacidad de pensar lógicamente, y esta capacidad es la característica del segundo nivel de la mente. Aunque pudiéramos reconocer a través del razonamiento la falsedad de los sentimientos de amor, el ser liberado del cautiverio de estas emociones es otra cosa. Y si antes de liberarnos de este cautiverio, seguimos produciendo estas emociones, continuaremos creando problemas para nosotros mismos. Por ejemplo, una pareja podría enamorarse profundamente el uno del otro antes de casarse. Cada uno de ellos pensará que el otro es el compañero ideal. Pero, de algún modo, una vez que están casados, comienzan a ver los defectos el uno al otro y se arrepienten de la ceguera que les condujo a casarse. Tanto el marido como la esposa pensarán: “Si tengo la oportunidad, encontraré a alguien que es realmente compatible conmigo, y me escaparé de este horrible matrimonio.” Si realmente logran una oportunidad para crear esa otra ilusión, entonces sólo dos cosas serán ciertas: que el primer matrimonio fracasará, y que el segundo probará no ser menos ilusorio que el primero.

Por supuesto, en los Estados Unidos para las personas es muy común casarse muchas veces. Con este tipo de inestabilidad matrimonial, no habrá estabilidad en la vida emocional y familiar. Podrías tener felicidad por un corto tiempo, pero no durará mucho. Esto aplica también a las personas que sólo están saliendo con alguien y todavía no se han casado. Aquí, igualmente, la función de los sueños y las percepciones falsas es también muy relevante.

Cuando regresé a Taiwán el verano pasado, encontré a un practicante budista que me mostraba el mayor respeto. Su actitud era bastante similar a la de una chica que está enamorada ciegamente de su príncipe azul. Él pensaba que yo era la mejor persona en el mundo. Puesto que tenía un coche, me dijo: “Aquí está mi coche. Pagaré el gas, y donaré mi tiempo; a donde vaya, por favor, déjeme que conduzca para usted. Me quedaré con usted a partir de ahora en adelante.” Pero después de alrededor de tres meses, comenzó a quejarse: “Shi-fu, usted no es realmente la persona que yo pensaba. ¿Por qué ha cambiado?” Dije: “No soy yo quien ha cambiado. Más bien, estás buscando una sombra en tu mente, y yo no soy esa sombra. Entonces, quizás, deberías irte.” Él se fue. Despertó de su sueño.

Si tratas las cosas de una manera subjetiva, no puedes menos que encontrar aflicciones. En los templos chinos hay adivinación con pequeños palillos de bambú. Colocas estos palillos en un recipiente y lo agitas hasta que cae uno de ellos. Entonces leerás el destino escrito en el palillo y lo interpretas como gustes. A menudo las personas vienen a este Centro esperando emplear estos palillos para contestar a sus preguntas. A ellos normalmente les digo: “Aunque este es un templo budista, no ofrecemos palillos de adivinación. Pero puedo ofrecerles algunos consejos generales: no importa qué problema te preocupa, no hay necesidad de consultar a las deidades o Bodhisattvas. Deberías preguntarte a ti mismo, porque nadie conoce tanto de ti como tú mismo. Pero cuando lo haces, deberías tratar de mirarte a ti mismo como si fueras otra persona, de manera que se puede resolver el problema sin preocuparte por tu propio beneficio o pérdida potencial. Con esta actitud, tendrás una mejor oportunidad de tomar una buena decisión que a través de usar los palillos.”

Una vez, durante un atareado período en Taiwán, una mujer vino a mí con un problema ético que se relacionaba con el matrimonio de su hija. Ella dijo: “Mí hija va a casarse, pero la familia del novio desea saber la fecha y la hora de su nacimiento. He ido a varios astrólogos, y todos me han dicho que la hora de nacimiento de mi hija no es auspiciosa. Ahora estoy pensando en darles falsa información.” Contesté: “Bueno, entonces, ¿por qué has venido a verme?” Ella dijo: “Sólo estoy preguntando si está bien el hacerlo.” Dije: “No. No está bien. Según el Dharma, deberías ser veraz; decir mentiras no es el camino. Por qué no ir y decirles: “Si su hijo ama a mi hija, entonces, de cualquier modo, dejen que se case con ella; si no la ama, entonces debería irse! Los astrólogos dicen que mi hija ha nacido en una hora no auspiciosa. Pueden creerlo o no, como quieran.” Si ella les diera información errónea, podría causar muchos problemas para ella misma, y se preocuparía siempre por el hecho de que la otra familia se enterara de la verdad. La mujer aceptó mi consejo y les dijo exactamente lo que aconsejé a los padres del prometido de su hija. Sí que se han casado. El prometido dijo: “Amo a su hija; ¿qué importa la hora de su nacimiento?” Este es el punto clave: no dejes que tus emociones, tus preferencias y aversiones nublen tu juicio.

Deberíamos ser capaces de comportarnos de una manera ética y razonable al llevarnos con los demás. Necesitamos no tener miedo a los problemas potenciales. Pero, ¿qué hacemos si los problemas sí ocurren? Vamos a volver al ejemplo de la mujer que deseaba divorciarse. Ella me dijo: “Shih-fu, según lo que dice, incluso nadie debería divorciarse; todo el mundo sólo debería aceptar su destino.” Esta es la actitud apropiada: si dos personas realmente no pueden vivir juntos, entonces deberían considerar a sus hijos. Si los asuntos relacionados con los hijos pueden resolverse satisfactoriamente, entonces estaría bien el divorciarse. Aunque el Budadharma no aconseja o está de acuerdo con el divorcio, si dos personas no pueden vivir juntas, entonces no tienen más remedio que separarse. Por otro lado, no deberías divorciarte solamente para encontrar el verdadero amor o para satisfacer los deseos no resueltos.

Excepto unos pocos practicantes, las personas necesitan una vida emocional para sobrevivir. Pero deberíamos emplear nuestra razón para regular nuestras emociones. De este modo, logramos consuelo de nuestras emociones sin dejar que nuestras emociones nos quemen como una llama que consume. Al mantener la moderación, evitamos muchos problemas. Recientemente estoy leyendo un poema sobre la lluvia. El poema sugiere que la lluvia conduce una sinfonía en el tejado; organiza una fiesta encima del paraguas; adorna las calles con dibujos hermosos. La lluvia da vida a todas las vidas; es vida dentro de vida. El poema provino de los sentimientos del poeta. Las personas ordinarias considerarán la lluvia como lluvia; será un inconveniente para ellos. El poeta, sin embargo, usa su imaginación para dar vida a la lluvia. En efecto, la función de la imaginación del poeta es parecida al proceso del amor: el amante imagina que el amado es ideal. La diferencia es que el poeta emplea la razón al expresar sus sentimientos. Entonces, al igual que el amor, la poesía es una parte de nuestras emociones, pero la poesía es mejor en cuanto emplea la razón. Si podemos emplear la razón para aprovechar nuestras emociones, habría muchas cosas que podríamos hacer: lectura, música, pintura, poesía. Por supuesto, lo mejor de todo esto es participar en los retiros Chan.

En la práctica, usamos una combinación de razón y emoción. Buscamos samadhi e iluminación porque nos han dicho que existen. Los imaginamos como estados muy hermosos y exóticos. Nuestro concepto de samadhi e iluminación es engrandecido continuamente por nuestra imaginación. El papel de la imaginación, entonces, es muy similar en el deseo por la iluminación y en el amor romántico. Durante la experiencia de la iluminación poco profunda o samadhi poco profundo, deberíamos estar convencidos de que estos estados sí existen. Pero los estados de samadhi e iluminación más profundos no existen porque el que experimenta y lo que se experimenta son uno; por consiguiente, no hay distinción, no puedes decir lo que es experimentado y lo que no. Puesto que no puedes decir que algo sea experimentado; no puedes decir que ese algo exista. En este respecto, samadhi o iluminación y el objeto de amor son bastante diferentes.

Ahora llegamos al tercer nivel: la mente y los ojos del que está iluminado. Este nivel está más allá del alcance de la razón y del conocimiento. La razón y el conocimiento no pueden dar una explicación suficiente de este estado mental. Recientemente, alguien me dijo que uno de los científicos modernos más famosos ha dicho que la investigación a través de estudios y análisis no puede conducir a la verdad absoluta; uno puede, como mucho, descubrir la punta del iceberg. Realmente uno necesita utilizar la religión para comprender la verdad del universo. Pero muchos científicos no aceptarán la existencia de cualquier cosa más allá del campo de la física. De hecho, los científicos pueden ser bastante ciegos en este aspecto. Tienen un entendimiento muy limitado y, sin embargo, creen que pueden resolver todos los problemas por medio del método científico. Por otro lado, hay científicos, especialmente aquellos quienes son muy exitosos, que llegan a comprender bien la limitación del método científico. Entonces podrían intuir que hay una realidad detrás del campo alcanzable por el método científico. ¿Cuál es esta realidad? La filosofía es normalmente considerada como la base de la ciencia. Y, sin embargo, detrás de la filosofía esta la religión. En otras palabras, la filosofía depende del razonamiento; la religión depende de la experiencia, de la realización. Y de todas las religiones, los métodos enseñados por el Budadharma son los más seguros y más profundos.

Entonces, ¿que son la mente y los ojos de uno quien está iluminado? La mente y los ojos de una persona iluminada son diferentes a aquellos de una persona corriente. La mente iluminada no es la mente de emoción o de razonamiento. Es ilimitada. Es la realidad después de la liberación. No tiene ninguna apariencia o función, pero todas las apariencias y funciones no están separadas de esta mente. En el Avatamsaka Sutra, se dice que esta mente es ilimitada e incluye todos los universos tan innumerables como las arenas del río Ganges, y su naturaleza es inmóvil. Es importante comprender que la mente de aflicción, de sentimientos y pensamientos, no está separada nunca de la mente iluminada, pero la mente iluminada está, sin embargo, liberada de estas aflicciones.

El ojo de uno quien está iluminado significa la respuesta natural que esa persona tendrá para comprender y ayudar a todos los seres sensibles. Otro término para esto es Prajna, la sabiduría. Uno quien está iluminado no necesita emplear sus ojos corpóreos para ayudar a otro. Pero podría emplear estos órganos sensoriales, así como cualquier otra facultad o función relacionada con su cuerpo que ayudara a otro ser sensible. Por ejemplo, se dice que el Bodhisattva Avalokitesvara tiene mil ojos y mil brazos. Mil solamente significa un número ilimitado e incontable. Pero estos necesitan no ser ojos y brazos ordinarios y físicos. Efectivamente, si cualquier ser sensible recibe la ayuda de un Bodhisattva, entonces se puede decir que un brazo o un ojo del Bodhisattva estaba presente para beneficio de ese ser. Tengo que explicar que la palabra china para “ayudante” es una “mano que ayuda.” Entonces deberíamos decir que los ayudantes del presidente Reagan son sus manos que ayudan. Pero estas manos que ayudan no crecen del cuerpo de Reagan; sin embargo, la autoridad para actuar proviene de Reagan, de manera que podemos identificar las manos que ayudan junto con él.

En mis conferencias hablo muy a menudo de los niveles. Deberíamos considerar el nivel más elevado como el objetivo, pero nuestra vida empezará por el primer nivel. Deberíamos tratar de escalar hasta los niveles más altos. Deberíamos desear, por ejemplo, alcanzar como mínimo el segundo nivel. En el caso de la conferencia de hoy, si nos quedamos en el primer nivel no seremos muy diferentes de los animales. Es sólo cuando llegamos al segundo nivel, que podremos manifestar las características de un ser más elevado. Si permanecemos en el primer nivel, seremos como animales, pero sentiremos más aflicciones que los animales porque somos más inteligentes.

karma colectivo y a los desastres naturales

Preguntas concernientes al karma colectivo y a los desastres naturales

Alexander Berzin en diálogo con Jonathan Landaw
Enero de 2010
Traducido por Rouget Chamier Rodas
Jon: Muchas personas hoy en día preguntan: “¿Podría el karma colectivo causar algo como un terremoto, por ejemplo el que acaba de devastar a Haití?”

En respuesta a eso, generalmente se explica que el karma colectivo de todos los seres en este planeta es responsable de las características generales del planeta y de los elementos que lo conforman. Con estos elementos en su sitio, las leyes impersonales de la física toman el control. Por ejemplo, aumenta el calor y de ello resultan varios movimientos, tales como el desplazamiento de las placas continentales y así sucesivamente. Una manifestación de tales movimientos son los terremotos. Desde esta perspectiva, los terremotos son el resultado inevitable del surgimiento de nuestro planeta tal como es; y a su vez ha surgido tal como es, como resultado del vasto karma colectivo de todos los seres que han vivido en este planeta. ¿Podrías comentar más sobre esto?

Alex: El karma, o más específicamente, las fuerzas kármicas positivas o negativas (bsod-nams o sdig-pa) y las tendencias kármicas (sa-bon), ya sean individuales o colectivas, maduran en varios tipos de resultados. Uno de éstos es el resultado dominante (bdag-po’i ‘bras-bu). Un resultado dominante es nuestra experiencia por el tipo de ambiente o sociedad en la cual nacemos o ingresamos, y la forma en que ésta nos trata, o los objetos como posesiones y lo que les pasa a estos.

En el caso del resultado dominante del karma colectivo – el término técnico es realmente “karma compartido” (thun-mong-gi las) – de un grupo de seres limitados, esto se refiere principalmente a la experiencia compartida de situaciones ambientales o sociales, o de acontecimientos que experimenta dicho grupo. Sin embargo, igualmente podemos decir que el resultado dominante del karma colectivo también se refiere a las situaciones ambientales o sociales, o acontecimientos que proporcionen las circunstancias para que este grupo las experimente.

Esta última declaración no implica que el karma colectivo de este grupo sea la única causa para el medio ambiente, por ejemplo, que experimenten cuando lo experimentan. El entorno que experimentan, tal como la formación de la tierra o del universo, es el resultado de otras innumerables causas y condiciones. En el caso del universo, su causa que permite (nyer-len-gyi rgyu) – a saber, aquello de lo que obtenemos el universo como su sucesor y lo cual cesa de existir cuando surge su sucesor – es el Big Bang. Podríamos sub-dividir las causas que permiten en aquellas que ocurrieron hace mucho tiempo, como el Big Bang, y aquellas que ocurrieron en el momento inmediatamente precedente al momento presente, tal como un terremoto, siendo la causa que permite el resultado del desplazamiento de una placa tectónica. Sin embargo, los cambios menores en el entorno una vez que éste ha surgido, tales como la caída de una hoja en particular de un árbol, son los resultados de las leyes de la física y de otras leyes de dicho universo. No obstante, existen resultados de lo hecho por el hombre (skyes-bu byed-pa’i ‘bras-bu) concernientes al entorno, tales como la contaminación del aire siendo el resultado de acciones humanas. Además, los elementos constitutivos en un momento específico, como la materia y energía del universo en ese momento son causas de surgimiento simultáneo (lhan-cig ‘byung-ba’ rgyu) para el universo en ese momento.

El karma colectivo que causalmente contribuyó a la formación de la Tierra y a las leyes físicas que le pertenecen se refiere al karma compartido, no solamente por lo seres que han vivido en la Tierra en el pasado, sino también a aquellos que viven actualemente en ella y a aquellos que vivirán en el futuro. Sin embargo desde el momento en que la Tierra es parte de nuestro universo entero y las leyes de la física son válidas no solamente para la Tierra, sino para el universo entero, necesitamos tener una visión más amplia del karma colectivo – el karma colectivo de todos aquellos que han vivido, que viven actualmente y que vivirán en nuestro universo. Después de todo, la naturaleza física del universo es tal, que un enorme número, si no es que todos los planetas hechos de materia sólida, son en un punto inestables y sujetos a terremotos.

Ya que estamos hablando de la formación del universo, el karma colectivo que contribuyó a su formación y al gran número de seres que lo experimenten tuvo que haber sido acumulado antes del Big Bang por todos los seres con el karma para nacer en este universo.

Jon: ¿Pero qué hay de aquellas personas que viven en el lugar exacto donde golpea un violento terremoto, tal como en Haití la semana pasada? Para comprender esto, es importante recordar que (1) no todos en este planeta experimentaron los devastadores efectos de tal terremoto y (2) aún en el mismo Haití, no todos murieron o resultaron heridos en el temblor. A pesar de que causó una devastación extensa, no todos, en dicha área, murieron o resultaron lastimados. Esto indica que aquellos que fueron seriamente dañados habían acumulado el karma, tanto individual como colectivo, para experimentar el daño en ese momento, mientras que aquellos que resultaron menos afectados no habían acumulado dicho karma.

Esto no quiere decir que aquellos que murieron hayan sido, de alguna manera, “peores” personas que aquellas que se libraron. Todos poseemos vastas colecciones de karma en nuestro flujo mental, tanto positivo como negativo, y las condiciones que determinan qué tipo de karma madurará en qué momento son muchas y variadas. Alguien podrá haber sobrevivido “milagrosamente” al gran temblor, solamente para morir en otro gran desastre al día siguiente, al año siguiente, o en la próxima vida. ¿Podemos hacer una distinción, entonces, entre el karma colectivo “amplio”, el cual se comparte con todos los seres sensibles del planeta, y el karma colectivo relativamente “estrecho”, el cual compartimos solamente con cierta población de entre todos estos seres?

Alex: Sí, podemos hacer tal distinción. Existe el karma colectivo más amplio que ha contribuido a la formación del universo. Este es compartido por todos aquellos que vivirán en dicho universo. Dentro de este conjunto, existe el sub-conjunto de aquellos con el karma colectivo para vivir en la Tierra, el cual ha contribuido a la formación específicamente de la Tierra. Dentro de ese sub-conjunto existe, a su vez, el sub-subconjunto de aquellos con el karma colectivo para experimentar el terremoto en Haití, el cual en un sentido, contribuyó a que ocurriera el terremoto.

A pesar de que cada persona dentro del último sub-subconjunto experimentó el terremoto de forma diferente, como resultado de su karma individual (thun-mong ma-yin-pa’i las; karma no compartido); aún podemos encontrar más sub-divisiones del karma colectivo compartido por grupos aún más pequeños de individuos entre ellos. Por ejemplo, algunas personas murieron y otras sobrevivieron. Aquellas que murieron poseían karma colectivo para morir en el terremoto, no solamente para experimentarlo. Entre aquellas que murieron, algunas pudieron haber tenido el karma colectivo compartido con muchas otras personas para morir en el colapso del mismo edificio. Así que cuando hablamos de karma individual, se refiere a experimentar algo único, no compartido con nadie más, como puede ser morir quince minutos después de ser golpeado en la cabeza por una viga específica.

Jon: Para ponerme cósmico por un momento, los seres que han purificado su karma lo suficiente y cultivan una fe sólida pueden renacer en lo que llamamos una “tierra pura” o una “tierra búdica”, como la del buda Amitaba. Ahí se encuentran en un mundo que no está sujeto a tales agitaciones. En un renacimiento así, en una tierra pura, se dice que todo, tal como el sonido que hace el viento cuando sopla a través de los árboles, imparte enseñanzas de Darma acercando a los seres de esa tierra pura a la iluminación. Cito esto para subrayar el punto de que existe una correspondencia entre las propiedades de un lugar y las cualidades de las mentes de los seres que viven en tal lugar.

Abreviando, los seres cuyas mentes permanecen bajo la influencia de los tres venenos -- ignorancia, avaricia y enojo – se encuentran viviendo en un mundo lleno de todas las formas de daño, mientras que aquellos que han obtenido un grado de libertad de tales engaños venenosos, experimentan un entorno donde ese daño es menos común o, como en el caso del renacimiento en una tierra pura, completamente ausente.

Alex: En el caso de una tierra pura, como la de Amitaba, la causa que permite su aparición es la fuerza positiva que Amitaba acumuló antes de su iluminación y las plegarias que ofreció también antes de su iluminación. Estas pudieron haber sido plegarias, dedicando la red de fuerza positiva que acumuló, para ser capaz de dar enseñanzas en formas nirmanakaya, los no-aryas junto con el karma para recibir enseñanzas del nirmanakaya de un buda y, específicamente, con el karma para nacer en una tierra pura nirmanakaya para recibir tales enseñanzas. Adicionalmente, sus plegarias pudieron haber sido para dar enseñanzas en formas sambogakaya, arya bodisatvas con el karma para recibir enseñanzas del sambogakaya de un buda y, específicamente, con el karma para nacer en una tierra pura sambhogakaya para recibir tales enseñanzas. Como Amitaba pudo haber ofrecido esas plegarias mucho antes de convertirse en un buda, su tierra pura podría considerarse también un resultado dominante de su red de iluminación de fuerza positiva.

Una condición que actúa simultáneamente (lhan-cig byed-pa’i rkyen) para la aparición de la tierra pura de Amitaba sería el sufrimiento de todos los seres limitados, los cuales habrían motivado a Amitaba a tener compasión y a hacer tales oraciones antes de iluminarse. Una condición que actúa simultáneamente es algo que existe previo a la aparición de algo más y que ayuda a que se dé el surgimiento pero que no se transforma en lo que surge.

Las prácticas de purificación de alguien que renacerá en la tierra pura de Amitaba que se han efectuado en la vida inmediatamente precedente al nacimiento de esa persona en dicha tierra pura, no pueden ser consideradas causa para el surgimiento de la tierra pura de Amitaba. Esto es porque la tierra pura de Amitaba ya habría existido en el momento en que la persona se involucró en tales prácticas de purificación. Las prácticas de purificación realizadas por alguien en la vida inmediatamente precedente al renacimiento en una tierra pura, adicionadas a las oraciones ofrecidas en esa vida para renacer en la tierra pura de Amitaba, serían como la gota final en la red de acumulación de fuerzas positivas de dicha persona a través de un enorme número de vidas, que podrían resultar en su renacimiento en una tierra pura. Solamente las plegarias para nacer en una tierra pura en general que han ofrecido todos los seres con el karma para nacer en la tierra pura de Amitaba, durante las vidas mientras Amitaba aún era un bodisatva podrían funcionar como causas para madurar en el surgimiento de la tierra pura de Amitaba como su resultado dominante. Sin embargo, esto podría ser el caso sólo en conjunción con las plegarias realizadas por Amitaba mismo antes de llegara a ser un buda. Solamente si dichas personas hubieran conocido a Amitaba cuando era un bodisatva y orado para nacer específicamente en su tierra pura después de que se convirtiera en un buda, podrían sus oraciones madurar en la tierra pura de Amitaba como su resultado completo.

Jon: Leí en algún texto del Darma sobre terremotos relacionados a desequilibrios en el elemento tierra de los seres sensibles. Esto es interesante, pero no sé como interpretar tal declaración. ¿Alguna ayuda?

Alex: Yo no he visto esa declaración, pero considero que podemos comprenderla en términos de la presentación kalachakra del karma. De acuerdo a esta presentación, existen innumerables universos, cada uno de ellos pasando por un ciclo de eones de formación, eones de resistencia, eones de desintegración, y eones vacíos. Cuando un universo está en la fase de sus eones de formación, otro podría estar en la fase de sus eones de desintegración. Los ciclos por los que atraviesan los universos no están necesariamente sincronizados entre ellos.

Durante los eones vacíos entre la presencia de los universos, los cinco elementos de cada universo se han colapsado en una partícula espacial (nam-mkha’i rdul-tshan). Esta partícula espacial guarda semejanza con un “agujero negro”, aunque por supuesto existen diferencias. Los cinco elementos son espacio, viento, fuego, agua y tierra; o podemos quizá pensar en los cinco como espacio, gas o energía, calor, líquido y sólido. Específicamente, la partícula espacial consiste de un rastro de las partículas elementales más burdas de un universo que ya no está unido. En esta situación, las leyes ordinarias de la física de esos universos previamente colapsados ya no son operantes para esos rastros. La partícula espacial para un universo que aún no ha sucedido, funciona como base para partículas más burdas de los cinco elementos de ese universo que surgirá subsecuentemente.

El kalachakra también habla de los vientos del karma (las-kyi rlung), los cuales se refieren a las energías sutiles que acarrean las fuerzas y tendencias kármicas de los individuos. Al final de un eón vacío, por ejemplo, previo al Big Bang que formó nuestro universo, los vientos del karma colectivo de seres con el karma para nacer en nuestro universo, afectaron a la partícula espacial para nuestro universo. Ellos causaron que explotara esa partícula espacial con el Big Bang y que evolucionara en nuestro universo con sus características y leyes de la física específicas.

En el momento del Big Bang, aquellos seres con el karma de nacer en nuestro universo y cuyo karma colectivo influenció la formación de nuestro universo, podrían haber estado situados en otros universos. Como seres samsáricos, los cinco elementos de sus cuerpos podrían haber estado fuera de equilibrio. Consecuentemente, los vientos de sus karmas colectivos podrían haber afectado a la partícula espacial para nuestro universo de tal forma que provocara que los cinco elementos más burdos de nuestro universo que evolucionaría de ellos, también estuvieran fuera de equilibrio. De esta forma, podríamos explicar que un desequilibrio del elemento tierra en lo seres con el karma de nacer en nuestro universo contribuyó al desequilibrio del elemento tierra en este planeta, resultando en un terremoto.

Jon: Las enseñanzas de kalachakra explican la relación entre el karma colectivo y el hecho de que los planetas rocosos en nuestro universo están sujetos a inestabilidad y terremotos. ¿Pero cual sería un ejemplo de karma colectivo que resultase en que un grupo de personas experimentara un terremoto al mismo tiempo? ¿Es algo que estos seres han hecho realmente, como en el citado caso de los pobladores que arrojaron arena a unos monjes y después fueron enterrados por una tormenta de arena? ¿O es algo más sutil y penetrante que eso?

Alex: Esta es, por supuesto, una pregunta muy difícil de responder. Un grupo de seres experimentando juntos un desequilibrio específico del elemento tierra de este planeta tendrían que haber acumulado el karma colectivo para ello, para que todos ellos participaran en un hecho específico. Tal hecho tendría que haber causado un desequilibrio del elemento tierra de un área, que otros experimentaron y por el cual fueron dañados. Por ejemplo, el hecho destructivo podría haber sido un grupo de personas trabajando conjuntamente en un proyecto que dañara el entorno y causara que las colinas se colapsaran o que ocurrieran deslaves. O el grupo podría haber estado involucrado en operaciones explosivas en trabajos de minería.

Sin embargo, recuerden que los seres samsáricos han vivido en innumerables planetas en innumerables universos. El karma colectivo de seres que experimentan un terremoto específico en un planeta específico podrían, no necesariamente, haberlo acumulado por haber cometido un hecho destructivo compartido en ese planeta. Pudieron haber cometido ese hecho en algún otro planeta en cualquier momento del pasado. Debido a la avaricia y a la ignorancia, estoy seguro que los seres samsáricos han destruído el entorno en innumerables planetas, innumerables veces. Pero sólo un buda podría saber qué acto kármico específico maduraría en qué resultado kármico específico. El karma, después de todo, es el tema más difícil de todos de entender plena y detalladamente.